viernes, 14 de noviembre de 2014

Galletas de Dinosaurios

LHacía mucho que no hacia galletas y no será por las veces que me lo han pedido Javi y Alejandra....

Esta semana, Javi era el protagonista de su clase, y eso supone que cada día puede llevar a clase y compartir con sus compañeros lo que el quiera, con la finalidad que le conozcan mejor, fotos, cuentos favoritos, juguetes favoritos, etc
Desde que "su chica" llevo bizcocho la semana que fue ella la protagonista, él quiere que mamá compita y lleve tambien a clase algo para dar a sus compañeros y a su chica..., así que a pesar de haber estado de viaje por trabajo saqué ratos para hornear las galletas y decorarlas para qe estuvieran listas para el viernes y se las entregara a sus compañeros.

Esta vez he cambiado de receta, usando menos proporción de harina por mantequilla y utilizando una receta de Mensaje en una galleta. Os pongo aquí la receta pero no dejéis de pasar por su blog y ver todo lo que hacen Miriam y Estibaliz.

Receta

1 paquete de mantequilla sin sal (250 gr) a temperatura ambiente
150 gr azúcar glass 
1 huevo mediano
2 cucharaditas de extracto o esencia de vainilla (se puede poner otro sabor)
1/2 cucharadita de sal
450 gr de harina 

Se coloca en la batidora (yo use palas en Kitchen aid pero se puede hacer con otros robots de cocina siempre que no incorpore mucho aire como ocurre en el caso de las varillas) la mantequilla cortada en dados.
Se bate ligeramente hasta que coja aspecto pomada
- se añade azúcar glass y se bate despacio unos minutos hasta que el azúcar quede incorporado (blanqueara la mezcla)
- añadimos el huevo ligeramente batido poco a poco y batimos despacio . También añadiremos la sal y el extracto o esencia escogida.
En este punto veréis que la mezcla queda un poco cortada con el huevo, no os preocupéis porque la harina lo solucionara.
- se va añadiendo la harina poco a poco en unas 3 o 4 veces esperando en cada vez a que se haya quedado integrada en la mezcla.
Una vez preparada la masa, se saca y se hace una bola.

Yo suelo cortarla a su vez en 4 partes y la  extiendo directamente entre dos papeles de cocina para que no se pegue al rodillo (ya que la masa esta aún caliente y sin papel de hornear de pegaría al rodillo debido a la proporción de mantequilla que lleva la receta)

Yo tengo un rodillo que tiene fijado el grosor para que todas las galletas salgan del mismo grosor, pero si no tienes puedes poner unas gomas o trozos de goma Eva enrollados a ambos lados del rodillo.

Con los 4 trozos de masa estirados entre papel de cocina, los pongo uno encima de otro en una bandeja y dejo que se enfríe en la nevera un par de horas ( esta vez los deje  sólo 1 hora y también se trabajó bien).

Una vez que se haya enfriado la masa estirada, cortamos las galletas con la forma deseada y con los trozos restantes, hacemos otra bola, volvemos a estirar y usar... Todas las veces que queramos. Si hace calor y la masa queda pringosa y poco manejable, se vuelve a dejar enfriar un rato más en la nevera vez ya estirada y repetimos el proceso hasta agotar la masa.

Según vas cortando las galletas, puedes ir colocandolas en una bandeja de horno, donde puedes poner el propio papel de cocina en el que se enfriaron las laminas de masa extendida.


Se hornean dependiendo del tamaño de la galleta en unos 10 min a 180 C. Pero cada horno es un mundo y recomiendo ir revisando continuamente. En cuanto te descuidas unos minutos algunas se pueden quemar.
En este punto, el olor de la cocina y de la casa os despertará al monstruo de las galletas que lleváis dentro y os entrarán unas ganas locas de comeroslas todas....

Según las vayáis sacando del horno, dejar enfriar un  par de minutos antes de tocarlas. Y luego yo las coloco con una paleta con mucho cuidado sobre rejilla para que terminen de enfriarse.

Una vez frías, guardarlas en latas hasta su decoración (si lo vais a hacer en días distintos). Y si las vais a decorar en el mismo día, pues ánimo y a preparar la glasa.




Glasa 

La receta de la glasa, la tenéis aquí en la entrada de los fantasmas de Halloween.

  • 450 gr de azúcar glass tamizado
  • 12 gr de polvo de merengue
  • 80 ml de agua
  • 1 cucharadita de sirope de maiz (*)
  • aroma deseado
  • colorante en caso de que queramos otro color distinto al blanco
He probado también a hacerlo con clara de huevo pasteurizada en lugar de polvo de merengue y agua, y también sale muy bien, pero siempre compro un bote de mercadona, me sobraba y tiraba, así que finalmente compré el polvo de merengue y me apaño mejor.
(*) Las primeras las hacía sin el sirope y quedaban más porosas. El sirope además  de darles más brillo, les da un aspecto menos poroso. Pero no caía a comprarlo a posta, así que si no tenéis, no pasa nada, no lo echéis.

Para la elaboración, se bate el polvo de merengue y el agua 1 minuto a alta velocidad. Cuando haya espumado, se añade el azúcar glass y el sirope de maiz y se bate durante 4 o 5 minutos. Siempre lo hago a ojo, y es cuando véis que el glaseado coje consistencia deseada. Con esa textura reservo para delinear y luego añado un poco de agua para hacerlo más fluido y el relleno.


Espero que os gusten!!! Al parecer a los compañeros del cole les encantó!


martes, 7 de enero de 2014

Despedimos la Navidad con el Roscón de Reyes...






¿Os han traído muchas cosas los Reyes? Je,je

Por segundo año, he repetido roscón de Reyes y es que aunque lleve tiempo, merece tanto la pena el resultado....

La receta ya os la subí el año pasado, pero he reeditado aquí añadiendo algunas fotos y os pongo aquí el link.

domingo, 5 de enero de 2014

Que vienen los Reyes Magos!!!

Ha llegado una de las noches más mágicas del año, en especial para los mas pequeños. Con los años poco a poco la pierdes, sobretodo por el incordio que suponen los centros comerciales estos días del año, y si tienes la fortuna de ser madre/padre recuperas la ilusión por esta noche.

La verdad es que me considero tan afortunada de tener la familia que tengo, y de que no me falte salud, amor y trabajo, que sólo le pediré aquí una cosa a los Reyes Magos en esta carta, que tampoco os falte a vosotros y que seáis muy felices.

Bueno, hoy no hay receta, sólo voy a compartir con vosotros una explicación muy bonita de la tradición de esta noche para que la guardéis para cuando vuestros peques se hagan mayores. Yo la he guardado par cuando llegue el momento :-) mientras tanto, bendita inocencia!!!


Los Reyes Magos son verdad

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- ¿Papa?

- Sí, hija, cuéntame

- Oye, quiero... que me digas la verdad

- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido

- Es que... -titubeó Blanca

- Dime, hija, dime.

- Papá, ¿existen los Reyes Magos? 

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?

- Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...

- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.

- Entonces no lo entiendo, papá.

- Siéntate, Blanquita y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

- Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme:

¿Qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.

Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero, no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.

- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.